La demanda por algún tipo de formación técnica profesional en Bolivia está conformada en un 75% por la demanda por estudios universitarios.
En el nivel de educación universitaria, la demanda se concentra en instituciones públicas y subvencionadas. En el nivel de educación técnica y capacitación laboral, la demanda se concentra sobre todo en institutos privados.
El análisis por quintiles de ingreso muestra que el Estado Boliviano está subvencionando sobre todo el estudio de jóvenes universitarios que pertenecen al quintil superior de ingresos (73% de los estudiantes universitarios proceden de ése quintil), mientras que en el nivel de formación técnica y capacitación laboral impulsada desde el Estado, los alumnos provienen sobre todo de los quintiles 2 y 3, y por tanto pertenecen al grupo de los pobres moderados.
El análisis según asistencia de la población boliviana en los rangos de edad 14-18 y 19-24 muestra que la asistencia al sistema educativo en primaria y secundaria llega a la mayoría del primer grupo poblacional. Sin embargo, el 58% de la población del rango de edad de 19 – 24 años está excluido del sistema educativo. Por tanto, los desequilibrios más relevantes no están en primaria y secundaria, sino en formación profesional.
Existe una demanda potencial por formación técnica profesional y capacitación, ya que más del 50% de la población en edad de formarse se encuentra excluida del sistema educativo.